Comunicado de Prensa

La salud y los derechos reproductivos deben ser protegidos en situaciones de crisis

19 Agosto 2017

Mensaje de la Directora Ejecutiva en Funciones de UNFPA,
Dra. Natalia Kanem

Día Humanitario Mundial

19 de agosto del 2017

 

Toda mujer tiene el derecho a decidir si desea embarazarse y en qué momento hacerlo, lo mismo que a dar a luz de manera segura y a ser protegida en contra de la violencia basada en género. Y, no obstante, todos los días son muchos los millones de mujeres y niñas, cuyas vidas se han visto trastocadas por guerras, conflictos o desastres naturales, que no pueden disfrutar de estos derechos.

Muchos sistemas de salud y el estado de derecho se encuentran colapsando bajo el peso del conflicto, la inestabilidad y la inseguridad. En este tipo de situaciones, las mujeres en edad fértil enfrentan un riesgo más elevado de experimentar embarazos no planeados, discapacidades o la muerte como resultado de partos sin la ayuda de un doctor o una partera. De la misma forma, las mujeres y las niñas son cada vez más vulnerables a violaciones y explotación sexual.

La respuesta humanitaria jamás debe pasar por alto las necesidades especiales y las vulnerabilidades de las mujeres y las niñas. El que una mujer viva o muera en una situación de crisis puede depender de su acceso a servicios de salud sexual y reproductiva esenciales, tales como atención obstétrica de emergencia y sistemas de canalización para emergencias las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

El UNFPA, el Fondo de Población de las Naciones Unidas, proporciona servicios de salud sexual y reproductiva que salvan vidas a millones de mujeres y niñas, y trabaja para prevenir y responder a la violencia basada en género en 56 países en situación de crisis.

Sin embargo, los desafíos son enormes, y el UNFPA por sí solo no puede satisfacer la necesidad de servicios que cada vez aumenta más. Por ello, resulta fundamental emprender una acción colectiva para garantizar que toda mujer, independientemente de que sea refugiada o desplazada dentro de su propio país, pueda evitar un embarazo no planeado, dar a luz de manera segura y vivir una vida libre de violencia.